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LA GUÍA COMPLETA SOBRE LOS ACEITES

DE ARGÁN, DE ROSA MOSQUETA, DE ÁRBOL DEL TÉ… TE CONTAMOS PARA QUÉ SIRVE CADA UNO Y CUÁL NECESITA TU PIEL

ACEITE DE ÁRBOL DE TÉ

Se extrae de la destilación de las hojas de este arbusto originario de Australia. De ellas se obtiene el aceite esencial: un líquido transparente e incoloro, con miles de componentes en su interior. Principalmente son alcoholes naturales (¡de los buenos!).

Dermatólogos y científicos lo igualan al poder que tiene el peróxido de benzoílo para tratar el acné, uno de los ingredientes más comunes para eliminarlo. Así lo hace el estudio estudio de Department of Dermatology at Camperdown, New South Wales, Australia’s Royal Prince Alfred Hospital: solo el aceite de árbol de té previene, mejora y trata el acné con la misma efectividad que el peróxido de benzoílo pero, además, lo hace sin dañar las pieles sensibles.

Propiedades principales: Súper cicatrizante y muy suave. Es además antiséptico, antifúngico y antiobiótico.

Indicado para: Pieles mixtas, grasas y con acné (por sensibles que sean).

Lo encontrarás en un altísimo porcentaje en el nuevo Green Tea Oil de Aromatica, un sérum perfecto para pieles mixtas y grasas. También en la Patting Splash Green Tea de Blithe.

 

ACEITE DE ARGÁN

Se obtiene tras un proceso de secado de los frutos del árbol de argán y muchos gurús lo denominan “oro del desierto”. Está constituido por un 80% aproximado de aceites grasos esenciales y otro 20% de vitamina E procedente de los tocoferoles. No solo está indicado para la piel: es un aceite clave para tratar el pelo dañado.

Propiedades principales: Nutritivo, antioxidante y antiedad.

Indicado para: Pieles normales y secas, especialmente si buscan un pelín de cuidado antiedad en su día a día. Evítalo si tienes la piel muy grasa.

Lo encontrarás en el Organic Argan Oil de Aromatica en un 100% obtenido de forma orgánica y, por supuesto, vegana. También encontrarás grandes porcentajes de este maravilloso aceite en el contorno de ojos Argan Intensive Hydrating Eye Cream de la misma firma (apúntatelo si la zona de tus ojos siempre está seca y tirante).

 

ACEITE DE CAMELIA

Es súper conocido en Asia y ha sido la cosmética coreana la que ha traído este aceite a Occidente. Proviene del prensado de las semillas de chía, originarias de los montes asiáticos. Allí es comúnmente usado para fines culinarios y cutáneos pero su historia va un poco más allá: las geishas japonesas usaban tradicionalmente este aceite para humectar su piel. En su composición hay una gran cantidad de ácidos grasos esenciales como Omega 9 así como vitaminas A, B y E. Lo que diferencia este aceite de otros más untuosos como el de argán, coco o almendras dulces es que, a pesar de su poder hidratante, se absorbe increíblemente rápido. También regenera la piel del daño solar.

Propiedades principales: Antioxidante, regenerante, antiedad e hidratante.

Indicado para: Todo tipo de pieles, especialmente las que quieren incorporar cuidado antiedad a su rutina.

Lo encontrarás en el fantástico desmaquillante Eoseongcho de A. by BOM, un agradable bálsamo que retira todo tipo de maquillaje, incluso el semipermanente. También en un gran porcentaje en el sérum en aceite Brightening Blue Oil Serum de Urang.

 

ACEITES CÍTRICOS (NARANJA, MANDARINA, LIMÓN)

Hablamos del aceite de naranja, de limón, de lima, de pomelo o de mandarina. Estos aceites comparten propiedades. Las principales son las de exfoliar la epidermis de forma química, promoviendo la producción de colágeno y la renovación celular. Así pues, son encargados de iluminar la tez. Suelen ser aceites que no encajan del todo las pieles más sensibles.

Propiedades principales: Exfoliar, despigmentar e iluminar la piel.

Indicados para: Todo tipo de pieles, especialmente toscas y apagadas. Suelen funcionar de maravilla en pieles maduras, mixtas y grasas.

 

Encontrarás estos aceites en el delicioso sérum en aceite Glow Oil Serum de Urang, en el desmaquillante a base de naranja Orange Cleansing Sherbet de Aromatica y en la mascarilla líquida Patting Splash Mask Citrus Honey de Blithe.

 

ACEITE DE ROSA DAMASCENA

También conocido como rosa Bulgaria o rosa canina, es el aceite que se extrae de la destilación de los pétalos de rosas y sus propiedades se alejan a las de rosa mosqueta, aunque en muchos productos suelen ir de la mano. Además de su aroma intenso y característico, se encarga de suavizar la epidermis y calmarla. De la misma forma, ayuda a neutralizar el pH de la piel.

Propiedades principales: Suavizante, hidratante y calmante.

Indicado para: Todo tipo de pieles, en especial las deshidratadas y sensibles..

 

Lo encontrarás en la línea Rose Absolute de Aromatica (sérum, loción, crema y contorno de ojos). También en la famosa agua Beauty Water de Son & Park.

 

 

ACEITE DE JOJOBA

Concentra grandes cantidades de ceramidas (un 96%) y crea una película que actúa como barrera protectora: no deja que los radicales libres dañen la epidermis ni que la humedad de la piel se evapore fácilmente. Eso sí, no obstruye los poros ni aumenta la secreción de grasa. Si sueles tener brillos también es para ti.

Propiedades principales: Antiedad, iluminador y revitalizante.

Indicado para: Pieles toscas, apagadas, que busquen luminosidad y flexibilidad en la piel. Es uno de los ingredientes clave también para pieles maduras. Puedes usarlo tengas la piel seca, grasa o sensible.

Lo encontrarás en su mayor porcentaje en el sérum en aceite Vitamin Oil Serum de Urang, indicado para pieles maduras y estresadas.

 

ACEITE DE SOJA. Alto en ácido linoleico, es un buen aliado para pieles con falta de elasticidad y sensibles. Visto en el aceite desmaquillante Gentle Black Deep Cleansing de Klairs.

ACEITE DE ALMENDRAS DULCES. Agrupa lo mejor de muchos aceites. Es regenerante, hidratante, cicatrizante y antiedad. Lo encontrarás en el Glow Oil Serum de Urang.

ACEITE DE KARITÉ. Indicado para pieles especialmente secas y castigadas. Es muy untuoso y rico en nutrientes y mejor no introducirlo en tu rutina si tienes la piel mixta o grasa. Visto en la crema de manos Shea Butter and Coconut Hand Cream de Benton.

ACEITE DE COCO. Es muy rico en ácidos grasos y ayuda a reestablecer los niveles de pH de la dermis después de una exposición solar, así que introdúcelo en tu rutina solo si tienes la piel seca o dañada. Visto en el desmaquillante Coconut Oil Cleanser de Aromatica.

ACEITE DE MACADAMIA. Suavizante, hidratante y regenerador epidérmico, es perfecto para aquellas pieles normales, secas o estresadas que busquen hidratación. Menos untuoso que el de coco o karité, también tiene propiedades cicatrizantes. Visto en el sérum Pressed Serum Velvet Yam de Blithe.

ACEITE DE OLIVA. Tiene propiedades antiedad, hidratantes y calmantes. Encontrarás este aceite en el Pressed Serum Tundra Chaga de Blithe y en la Calendula Juicy Cream de Aromatica.

ACEITE DE GIRASOL. Nutritivo, hidratante y protector. El aceite de girasol es perfecto para pieles normales y secas. Lo fichamos en la Snail Bee High Content Steam Cream de Benton.

ACEITE DE ALBARICOQUE. Suaviza la piel y calma irritaciones y rojeces. Es perfecto si tienes la piel sensible y lo encontrarás en el Natural Cleansing Oil de Urang.

ACEITE DE CALÉNDULA. Es el aceite más suave de todos, por lo que es indispensable si tienes la piel sensible. La pastilla Calendula Facial Soap de Binu está hecha con este aceite.

ACEITE DE ROSA MOSQUETA. Se extrae de las semillas del rosal y contiene una gran cantidad de ácidos grasos que el esencial no contiene. Así se convierte en el aceite más potente para tratar texturas irregulares, marcas causadas por el acné, pequeñas heridas y estrías.

¿Tienes dudas sobre cuál es el aceite que le conviene a tu piel? Escríbenos en este post y nuestras Beauty Advisors te recomendarán el mejor para ti.

 

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